La duda

Estaría encantado, lo prometo.
Sería fascinante
tener un nombre propio
y asomarme al espejo y descubrir
“Hola Santi, aquí estás, es un placer
haberte conocido y que estés vivo”.


Pero cómo saber cuál es mi nombre
cuando tú no me nombras,
cómo saber quién es
el señor del espejo
si es tu espalda lo que veo reflejarse.
Cuando guardas silencio,
me silencias y mi voz
ya no sabe que existe
porque tú no la escuchas.

Cómo sabe la luz que es luz
si no ha visto la sombra.

©Santiago Pérez Merlo

2 comentarios:

  1. Muy bueno, precioso!!! Solo los dos ultimos versos ya encierran toda la poesia...me gusta mucho. Tiene imágenes muy bellas.Aplausos...

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