No busques

No busques en el cielo
lo que habita debajo de la tierra.
No busques
en el vuelo de las aves 
a quien camina por calles que conoces.
No podrás encontrar en maletas ajenas 
tu ropa, tus zapatos, tu perfume...
No están en ese corazón 
las respuestas 
que esperan su pregunta. 
Las piedras que tú arrojas al mar 
no son nunca las mismas 
que ese mar -ya distinto- te devuelve. 
Los peces de colores 
apenas brillan si los sacan del agua:
boquean, no pueden respirar...
Y no hay color brillante 
cuando un pez (un ser vivo cualquiera)
se muere lejos, muy lejos,
del lugar donde tuvo la vida. 

Perdido

Por supuesto que sé
cuál es el destino de la nave
que con tanta impericia piloto.
Por supuesto que sé
que ese faro 
quiere ponerme a salvo
de rocas y mareas.

¿Pero qué ocurre si yo quiero
mirarlo fijamente,
que me ciegue su luz si es preciso?
Y que sea el oleaje, 
sin sextantes ni timones, 
quien decida mi final.