Árbol

Esa no es mi poesía. Ese no es mi poema.
Igual que vuestro mundo no es mi mundo.
Vuestra vida no es lo que yo llamo vida.
Vuestro interés no es lo que a mí interesa.
Vuestra piel, vuestros aullidos, vuestras garras...
No son mis manos ni mi voz ni mis caricias.
Apurad vuestras copas, haced brindis al sol
y a la luna si os place.
Yo hace muchos años que no brindo.
Y no despego los pies de este suelo
porque en él he clavado mis raíces.
Aunque árida a veces, la tierra me sustenta.
Seca, doliente de dolores que duelen como sólo
duelen los pies descalzos sobre tierra quebrada.
Pero, también, con tu agua que absorbo.
Y me da vida.
Aunque, cegados del supuesto sol,
no podáis ver mis ramas.


©Santiago Pérez Merlo

2 comentarios:


  1. La vida está llena de ramas.
    La posibilidad es un búho
    posado sobre una rama.
    No en cualquier rama
    se posan:
    han de ser especiales,
    robustas y flexibles a un tiempo.
    Que los cobijen
    y los alienten
    a volar.

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  2. Gimm2010@gmail.com7 de enero de 2018, 21:06

    Bonito poema Santiago. Su lectura y «relectura» me ha conmovido y me ha inquietado. Es impresionante que ningun poema tuyo ne deje indeferente...Muchos, muchos aplausos!!!

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