Niño caprichoso

Con qué voracidad devora el tiempo 
los años 
y con que exasperante lentitud
mastica, traga, digiere
los minutos y las horas.
Con qué poco sentimiento
siega una vida joven
y deja morir de viejos
a asesinos en su cama. 

Alguien debería enseñar 
a ese niño caprichoso 
que eso no son modales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario