Imperfectos

¿Quién dijo que era mejor 

que el sueño fuera sueño 

y la vida no soñar? 

¿Por qué encerrar el verso

suelto en una estrofa? 

¿Por qué arreglar aquello

que no estaba estropeado?

¿Por qué estropear lo que,

aún sin tener arreglo, 

era perfecto así:

lleno de imperfecciones? 

Astenia

Se me acumula en esta

primavera otoñal 

el cansancio en los huesos 

y en el calendario.

Me cansan las ausencias

y las celebraciones; me canso

de trabajar y de no hacer nada.

Me duelen las piernas 

de arrastrarme y los brazos

de sostener vacíos. 

Me ahoga la sed: 

me quema la faringe.

Me agoto de esperar 

en la desesperanza. 

Me canso de mí mismo.

Y de mi cansancio. 

Cambio climático

Marceó mayo un año más 

y el sol de primavera 

se tiñó de nubes.

Las tormentas anegaron 

lo que estuvo seco

y lo que parecía florecer: no quedó 

nada.

No quedó ni una gota de agua

sin caer. 

No quedó ni una lágrima 

sin derramar.

Despedida

Cuántas cosas quedan siempre 

sin decir cuando uno 

decide despedirse.

Recuerdas que debías haber dicho…,

que no entendiste bien…, 

que quedó sin explicar…

Piensas que mejor sería escribir…


Pero ¿sabes? No has 

de decir nada, ni siquiera adiós:

el tiempo es la respuesta 

incluso a las preguntas 

que no llegaste a hacer;  el tiempo 

-y no tú, si acaso lo creíste-

es quien conoce todos los porqués. 

Partir

Se aleja el barco del puerto,

enfila la bocana sin oír

el llanto de quien queda atrás 

sin saber si volverá 

a casa el pescador

o tendrá que aprender a pescar.


Ve el polluelo alejarse  

a su madre del nido sin saber 

si volverá con algo de comida 

o si será abatida por un cazador 

y tendrá que alimentarse por sí mismo.


Cada partida encierra la posibilidad 

de un viaje de vuelta 

o de un adiós. 


Cada marcha una lágrima,

un hambre insatisfecha,

un disparo tal vez.

O un nuevo comienzo.

Duelo

Después de la ruptura 

viene el duelo: ese tiempo 

que hay que pasar procurando

no añorar en exceso 

lo que se perdió.

Pero es complicado

porque es mucho lo vivido:

muchos cafés, muchos desayunos,

la playa, la terraza, la salida furtiva,

aquellas sobremesas…

O aquellos ratos serenos 

después de hacer el amor, 

las entradas y salidas de los cines,

las largas conversaciones 

casi de madrugada

cuando no importaba el sueño…

Es toda una vida en unos cuantos años.


No, no estoy hablando 

del tabaco ahora: está siendo

mucho más sencillo dejar de fumar 

que dejar de estar contigo.