En el mar, la mar,
no hay cínicos ni hipócritas:
el agua es limpia.
Hay delfines
y danzan las medusas
con baile envenenado.
Hay ballenas
y olas “siempre recomenzando”.
La mar, el mar,
es libre como los piratas
y salvaje; cambiante
como las mareas.
Peligroso hoy,
mañana apacible.
Frío o cálido
según dicten la luna
y las corrientes...
El mar, la mar
eres tú.
