Viento

Aprenderé a vivir sin ti,
sin tu piel, sin tus caricias,
sin siquiera tu voz.
Abre todas las ventanas que precises
y que sea el aire (o las aves), 
y no yo, quien te acaricie,
quien te alborote el pelo 
y te haga volar. 
Yo hice lo que pude.
Pero no soy suficiente.
Está claro que yo no soy tu viento. 

2 comentarios: