Armarios

Hace no mucho tiempo,
justo antes de dormir,
los abría y contemplaba
-acariciaba incluso, a veces-
las telas de colores, la lana,
la seda, el satén, el algodón...
Poco a poco,
fueron saliendo cosas y ya abría 
sólo de vez en cuando
y con cierta aprensión.
Ahora ya no los abro.
Cuelgan perchas dispersas
como sogas de ahorcado
esperando un cuello. 

Ya sólo hay 
                     vacío. 

4 comentarios:

  1. Hay que abrir el corazón a los buenos recuerdos,cuando se pierde lo que los causó.
    🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹

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  2. Pero es taaaaan difícil. Un beso, querida Amelia 🌼🌼🌼🌼🌼🌼🌼🌼

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  3. Difícil el tiempo que estamos viviendo...esas perchas vacías, alegoría de tantas cosas!!! Triste, pero un bello poema. 🌼 🌼 🌼

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