Hilos invisibles

Tres gatos juegan con los hilos 
de un ovillo invisible.
Sólo ellos lo ven y cada cual se afana
en tirar de su hebra.
En un momento dado, el ovillo 
se ha deshecho entero
y vuelve a ser madeja.

(En otra vida, yo
estiraba los brazos y mi abuela 
devanaba y ovillaba a un tiempo.)

Ahora veo
-quizá lo aprendí entonces-
lo difícil que es quitar todos los nudos.
Y tal vez no sea necesario, tal vez 
la belleza del jersey o la bufanda nuevos
se halle en las imperfecciones.

Mientras tanto los gatos
siguen entretenidos 
con aquello que sólo ellos ven:
los hilos invisibles.

9 comentarios:

  1. Ni se deben quitar los nudos,no...las imperfecciones nos dan la perfección de ser humanos...Como tódos Sr. Merlo.
    Precioso poéma,precioso el recuerdo..🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷🌷

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  2. Muchas gracias una vez más, Amelia 😘😘😘💜💜💜

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  3. Gimm2010@gmail.com7 de junio de 2018, 22:45

    La vida es un constante manejar hilos de madejas y ovillos, a veces muy enredados y a veces muy invisibles, pero al final siempre somos capaces de desenredarlos y poner fin a la labor, con sus nudos y sus imperfecciones...

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  4. Muy bonito poema, Santiago...Aplausos, aplausos

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  5. ¿Quienes son los gatos? ¿Dónde están los hilos que no se ven? Dudas. Es verdad: los gatos juegan como si estuvieran desmadejando. Observar y dudar. Lo que más nos hace mejores. Gracias por hacerme observar y dudar.

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